Chispa

Esa chispa de pasión,

Ardor entre cortinas de la razón,
Del vacío sempiterno y sin perdón,
A la plenitud baldía, dulce prisión.

¿Cuál es el buen camino?
La abeja, con su vuelo peregrino,
Nos atrae en su bello baile de destino,
Sus colores prometen miel en el espino.
¡Y aún así, la tememos!
Su aguijón en la sombra lo sabemos.

¡Qué gran verdad la que hoy sostengo!
Aquella existencia plana, sin sostén,
Que se colma de placeres de ayer,
Como un río que fluye sin querer.
Es sed que no se apaga en el beber,
Es eco de un amor que ha de volver.

Vuelve a mí, no temas el tropiezo,
Pues cuando los cuerpos rozan, entre nosotros,
El universo se expande en su reposo.
De verdad que siento esta cercanía:
Tu latido en mi noche, mi poesía.

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