En su novela Blindsight Peter Watts escribe una historia alrededor de una premisa que consiste en que la inteligencia no tiene porque ir acompañada de consciencia. De hecho argumenta que, muy al contrario, la conciencia es un lastre, un consumidor de recursos, sería más eficiente una inteligencia son consciencia.
La evolución carece de capacidad de previsión. La maquinaria compleja desarrolla sus propias prioridades. Los cerebros…hacen trampas. Los bucles de retroalimentación evolucionan para promover ritmos cardiacos estables y luego sucumben a la tentación del ritmo y la música. La estética se alza imparable a hombros de un billón de receptores de dopamina. El sistema va más allá de modelar el organismo. Consume cada vez más recursos computacionales, se ahoga a sí mismo con interminables recursividades y simulaciones irrelevantes.
Todo pianista sabe que la mejor manera de estropear una actuación consiste en prestar atención a los que hacen los dedos.
Yo sé como funciono yo y más o menos sé como funciona mi perro pues interactúo con él. Pero no sé si alguien o algo puede ser más inteligente que yo y no tener consciencia.
¿Tenía consciencia HAL 9000?
¿Valdría la pena meterle a un prodigio inteligente una consciencia como la humana, con toda la basura incluida en sus genes que provienen de reptiles y otros mamíferos antecesores?
¿O los nuevos ingenios tendrán mucha inteligencia pero no necesitarán tener consciencia?
Me observo y constato que estoy el 80 % de mi tiempo pensando. Un invento así no malgastaría ese tiempo.