Ucrania-Rusia-Europa

Dicen que la historia de Ucrania comienza en el año 882 con el establecimiento de la Rus de Kiev, u a partir de ahí distinguir si Ucrania es o no o en que parte es la misma cosa o similar que Rusia no está clara, pero en fin, hay esa tendencia de llevarse mal los vecinos, y cuantos más similares, peor.

Cuando leí Anna Karenina, que es más, al puro estilo Tolstoi, un boceto histórico de Rusia que una novela de amor, saqué la conclusión que Rusia no es Europa y los rusos no se sienten europeos, en todo caso pueden ser eslavos.

Culturalmente, que a mi juicio es lo que importa, son occidentales, cristianos, blancos, y sí, son bastante europeos.

No obstante son «capítulo aparte» con lo que, para los que reivindican los afectos o sentimientos nacionalistas, deberían ser sensibles a dicho sentimiento. Para un ruso de alguna manera Ucrania es Rusia y forma parte de su historia, con lo que, respetando los deseos de los ucranianos, tampoco hay que ser tan ingenuo como para no pensar en términos de cierta asociación entre ellos. Rusia además es potencia militar de primer orden, fruto de la extinta Unión Soviética, donde los asuntos militares, aeroespaciales, sanitarios y deportivos no tenían nada que envidiar a cualquier país occidental similar. En realidad es un país no tan rico como la media de países de la Unión Europea, pero extremadamente poderoso.

«Cuidado con el ruso» decía Ramón de España cuando Yeltsin vino a operarse a Barcelona.

Por un lado a Ucrania le habría ido bien mantenerse neutral en los últimos tiempos y no pretender formar parte de la Unión Europea y de la OTAN pues podría mosquear al hermano ruso.

Las guerras son devastación y muerte con lo que se nos antoja extraño que hayan guerras en Europa. La CEE es un invento que sirve para que cesemos de pelearnos los europeos, y para mí tiene una máxima : las fronteras no se tocan.

No queremos guerrear en Europa, pero tampoco queremos que se creen precedentes, y eso se antoja difícil. Las sanciones como sacarlos del sistema de pagos SWIFT no sé hasta qué punto pueden ser beneficiosas para los estadounidenses, y eso de que puedan exportar algo a través de bancos americanos pero no puedan importar tecnología tampoco lo entiendo del todo. China e India no han mostrado rechazo a la invasión en el Consejo de Seguridad de la ONU, así como otros muchos países, y éstos pueden montarse un sistema paralelo de pagos que no veo en que beneficia a nadie y sí que perjudica al todopoderoso y omnipresente dólar.

Desde los griegos hasta ahora se reproducen más menos las mismas historias en la Europa que queramos considerar y suma y sigue.

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