Los apetitos del Hombre

En su libro «Contra la Sostenibilidad» el bioambientalista Andreu Escrivá sostiene la tesis que la sostenibilidad no sirve, que es como un paño caliente y ralentiza un poco pero no frena el desastre medioambiental y climático. Defiende el decrecimiento. Nada pone freno a los apetitos del hombre.

Pretende ser optimista con el «aún estamos a tiempo» que hace 50 años voy escuchando sin el menor avance.

El crecimiento conduce al desastre sostenía Delibes en 1971.

No se integran las externalides negativas en los costes, ese es el gran problema a mi juicio.

¿Crecimiento = Desarrollo?

Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometes las posibilidades de las futuras.

La empresa cárnica brasileña JBS sacrifica 9 millones de animales al día. Se plantea eliminar la deforestación asociada a su cadena de suministro para el año 2035. No me lo creo.

En la India viven más habitantes que en todo Occidente, ¿les podemos decir a los habitantes de dicho país que sean sostenibles? Efectivamente hay desastres medioambientales que generan destrucción y muerte (Ganges, contaminación en grandes ciudades, como esa del Taj Majal), desastres químicos en sus f´ábricas con centenares de miles de víctimas, etc. Pero pobres, lógicamente quieren vivir como vivimos en Occidente (y nos quejamos!!). ¿Tienen sus políticos la sostenibilidad como una de sus prioridades?¿Votarán sus habitantes a políticos más sensibles a estos asuntos?

Por ejemplo los aeropuertos europeos son sostenibles, pero los aviones que generan la mayor contaminación y despegan y aterrizan en ellos no, que cosas.

¿Llegarán las tecnologías para reducir las emisiones que, a día de hoy son inexistentes? Como somos.

Séneca decía que la virtud hay que practicarla por sí misma, no por el placer que se obtiene de ella.

Según Chancel el 63 % de la desigualdad global en las emisiones se debe hoy en día a la brecha entre quienes emiten poco y quienes emiten mucho dentro de los países, más que a la diferencia entre países. Las clases altas siguen aumentando sus emisiones.

La huella de Carbono de Gambia son 0,12 t por persona y año, EEUU 15,52 t, Qatar 37,29 t. El primer mundo utiliza al resto de naciones como granero, vertedero y fuerza de trabajo.

Durante millones de años ningún ser vivo ha vivido una concentración de CO2 de 422,06 ppm (record absoluto batido recientemente y en constante «mejora») . España, donde la huella de carbono media es de 5,4 t, el 1 % más rico emite 64,7 t.

Dice Andreu que hay que abordar un cambio profundo tanto en nuestras estructuras económicas como un cambio sustancial en nuestros modos de vida. Pues me temo que nadie está por la labor, cualquier empeoramiento del nivel de vida por leve que sea es rechazado por la sociedad. También habla de planificación (de los países se entiende, de su economía) y de repartir la riqueza.Habla de poner un bien superior por encima de nuestros intereses.

El Centro de resiliencia de Estocolmo publicó un estudio sobre las condiciones necesarias para que la humanidad se desenvuelva de forma segura en el planeta, las nueve fronteras son: integridad de la biosfera, contaminaxión química, disminución del ozono, aerosoles atmosféricos, acidificación de los océanos, , los flujos biogeoquímicos del nitrógeno y el fósforo, el uso de agua dulce y los usos del suelo.

Tenemos no ya negacionistas, sino los llamados retardistas, que no niegan el cambio climático pero lo atribuyen a ciclos naturales.

Ni cumpliendo con un montón de premisas se soluciona ya el gravísimo problema con la circulación oceánica, el deshielo del permafrost, el blanqueamiento y muerte del coral o el derretimientode glaciares y casquetes polares.

Al planeta, a la naturaleza, no le pasa nada, le pasará a las personas que lo habitan.

El reciclaje no sirve, cada año entran en la economía diez toneladas de porquería por persona, de ella se recicla el 10 %, pero ésta a su vez tiene un número limitado de vueltas, al final el 100% es basura.

Se necesitan 113 kg de materias primas para hacer un móvil de 150 gramos.

Un Porsche cayenne Turbo S E-hybrid de 680 cv la DGT lo etiqueta como cero emisiones y puede circular solo 40 kms sin consumir gasolina.

Un coche eléctrico necesita más de 200 kg de materiales raros y crícos, contra 30 kg uno convencional.

Vivimos en el que «quien para se cae», en un frenesí tremendo.

Hay quien dice que en nuestro ADN (el de verdad, el biológico) está impregnado el consumismo, a la gratificación inmediata, desde ese punto de vista estamos abocados al desastre pues no podemos evitarlo, como el chiste del escorpión.

Hay quien habla de ecofascismo, es decir, obligarnos por real decreto y a la fuerza a frenar estos impulsos. Escrivá no defiende esa causa, pero yo quizás sí, no veo otra.

Los ciudadanos están preocupados por la crisis climática, pero según el mismo estudio casi nadie está dispuesto a emprender cambios significativos en su estilo de vida.

Planificación central fuerte y alto grado de descentralización sostuvo hace muchos años quien después fue presidente de la Unión europea. Incrementar la provisión pública de desarrollo espiritual y cultural.

El decrecimiento en el actual sistema capitalista implica únicamente pobreza y sufrimiento para los más pobres y acumulación para los más ricos. Racionar vivienda, agua, alimentos, energía y tiempo.

Nuestra sociedad se encamina , quiera o no, a un decrecimiento global en el uso de materiales y energía.

Nos preocupamos más por el puré de patata en un cuadro de Monet que en condenar a la miseria a los habitantes del Delta del Níger.

Ideas y datos de gran elocuencia y nulo efecto en el día a día.

Un día estaba en un bar, estaba la tele puesta, y un tipo (un votante como yo) comentaba lo siguiente. Resulta que estaban puestas las noticias y daban una conforme la NASA u organismo similar, había invertido (no sé si decían la cantidad) en un submarino/sonda que habían llevado a las profundidades del océano para luego utilizarla en investigar alguna luna de Júpiter. El tipo comentó que, con los problemas que hay, se gastan el dinero en eso. Y yo digo, a ver, nos gastamos más dinero en el mundo en ponerle pintura metalizada a nuestros automóviles que lo que cuesta cualquier iniciativa de esas.

Seguimos.